¿Puede romperse un parabrisas por un cambio brusco de temperatura?

Las temperaturas extremas por sí solas rara vez rompen un parabrisas en buen estado. Sin embargo, los cambios bruscos de temperatura pueden generar tensiones en el cristal y favorecer que un pequeño impacto o fisura existente se convierta en una grieta de mayor tamaño. Este fenómeno se conoce como choque térmico.

Parabrisas agrietado por choque térmico con contraste entre frío intenso y calor extremo

¿Por qué ocurre el choque térmico en el parabrisas?

El vidrio se expande y se contrae con los cambios de temperatura. Cuando una parte del parabrisas se calienta o enfría mucho más rápido que otra, pueden generarse tensiones internas en el cristal. En una luna que ya presenta un pequeño daño, estas tensiones pueden acelerar la aparición o propagación de grietas.
 
Por este motivo, los cambios bruscos de temperatura suelen afectar especialmente a los parabrisas que ya tienen un pequeño chinazo o una fisura apenas visible.

Situaciones que aumentan el riesgo de que el parabrisas se agriete

Algunas situaciones cotidianas pueden favorecer el choque térmico y aumentar el riesgo de que una grieta aparezca o se extienda:
  • Dirigir aire acondicionado muy frío hacia un parabrisas sobrecalentado tras varias horas al sol.
  • Aplicar aire muy caliente sobre una luna cubierta de hielo o extremadamente fría.
  • Utilizar agua caliente para eliminar el hielo del parabrisas.
  • Circular durante mucho tiempo con un impacto o fisura sin reparar.

Cómo evitar que el parabrisas se rompa por cambios de temperatura

Aunque no siempre es posible evitar las variaciones térmicas, sí se pueden reducir sus efectos siguiendo algunas recomendaciones:
  • Ventila el vehículo unos minutos antes de encender el aire acondicionado en verano.
  • Evita dirigir el flujo de aire frío directamente sobre el parabrisas cuando el habitáculo esté muy caliente.
  • En invierno, aumenta la temperatura de la calefacción de forma progresiva.
  • No utilices agua caliente para descongelar los cristales.
  • Repara cualquier impacto o chinazo lo antes posible para evitar que se convierta en una grieta.

¿Qué hacer si ya ha aparecido una grieta en el parabrisas?

Si detectas una grieta en el parabrisas, es recomendable acudir a un especialista cuanto antes. Los cambios de temperatura, las vibraciones de la conducción y los baches pueden hacer que el daño aumente rápidamente.
 
Dependiendo de su tamaño, profundidad y ubicación, la luna podrá repararse o requerirá una sustitución completa.

Repara tu parabrisas antes de que la grieta se extienda

Una pequeña fisura puede convertirse en un problema mayor en muy poco tiempo. Si has detectado un impacto o una grieta en tu parabrisas, en Glassdrive podemos evaluar el estado de la luna y recomendar la solución más adecuada para garantizar tu seguridad al volante.