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Preguntas frecuentes

Estos son los peligros de conducir con un parabrisas agrietado

Ha detectado una grieta o fisura en su parabrisas. ¿Cuáles son los riesgos? ¿Puede conducir con un parabrisas agrietado? Una fisura en el parabrisas puede alterar su campo de visión y dificultar la conducción, además de hacer que el cristal sea más frágil. Glassdrive le explica por qué es importante no conducir con un parabrisas agrietado.

 

¿Puede conducir con un parabrisas agrietado?

Según la ley, todo depende de la extensión de la fisura o grieta en el parabrisas. En otras palabras, un parabrisas agrietado supone un problema si la grieta o fisura…

  • supera los 30 cm;
  • ocupa toda la anchura o altura del parabrisas;
  • se encuentra en su campo de visión.

En caso de que su parabrisas presente una grieta puede ser sancionado, pudiendo llegar a no pasar la ITV o incluso ser multado por circular con un parabrisas en mal estado.

Tanto el parabrisas como la luneta contribuyen a la resistencia de su vehículo, por lo que los daños en estos vidrios pueden tener como consecuencia la menor resistencia del vehículo en caso de accidente.

En resumen, conducir con una grieta o fisura en su parabrisas NO es una buena idea. Mejor ponerle remedio lo antes posible.

 

¿Se puede romper un parabrisas agrietado?

No, el parabrisas de los vehículos está hecho de vidrio laminado: dos capas de vidrio separadas por una lámina de plástico que las mantiene unidas. Por ello, en caso de colisión, el parabrisas se raja en lugar de romperse en trozos.

Aun así, un parabrisas agrietado es peligroso: el vidrio rajado queda debilitado y es más vulnerable cada vez que se somete un simple cambio extremo de temperatura (como encender el aire acondicionado cuando hace mucho calor, o la calefacción o descongelación en invierno cuando hace frío) puede aumentar el tamaño de la grieta.

 

Parabrisas agrietado: ¿Qué medidas debe tomar?

Conducir con un parabrisas agrietado implica muchos riesgos: afecta la conducción, reduce la visibilidad, hace que el vehículo sea más frágil durante una colisión y no cumple los requisitos del Código de circulación.

Lo correcto es tomar la iniciativa y dirigirse al centro de Glassdrive más cercano.

Desafortunadamente, es imposible reparar un parabrisas agrietado: solo en caso de autobuses o vehículos industriales es posible rellenar la fisura con resina (siempre que no sea demasiado grande), las grietas en los parabrisas de los turismos se consideran daños irreparables, por lo que es esencial cambiar el vidrio.

No se preocupe: el coste del procedimiento está cubierto por su aseguradora bajo la garantía de rotura de lunas. Le conviene actuar lo antes posible, en cuanto vea o note un impacto, de esta forma evitará acabar con un parabrisas roto, arriesgarse a recibir una multa, y poner en peligro su seguridad y la del resto de los ocupantes del vehículo y usuarios de la vía.

 

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